Lana de Nueva Zelanda

19 julio 2017

Sabias que la lana de Nueva Zelanda, es considerada por los expertos como la más blanca, pura y natural del mundo?.
Dicha característica, la convierte en la más demandada por garantizar a los tejedores de alfombras durante el proceso de teñido, una saturación y continuidad de los colores, que dificilmente conseguirían con lanas de otra procedencia..
La lana, resulta ideal como aislante acústico y térmico; consiguiendo de este modo aumentar el confort de los usuarios y reducir en algún que otro euro los gastos derivados de la calefacción.
La lana es ignífuga, retardando la combustión, cosa que no se consigue con otros materiales. La fina menbrana de la que está recubierta, evita que el agua penetre en ella, permitiéndole absorber la humedad si esta se presenta en forma de vapor. El alto contenido que puede alcanzar de humedad así como los componentes de sus proteínas presentes en la fibra la convierten en retardadora y ralentizadora a la hora de la propagación de un incendio.
La lana, es altamente resistente  a la incrustación de la suciedad, gracias s su “habilidad” para repeler los líquidos. Sus escamas necroscópicas de las que está provista, superpuestas y que conforman la estructura microscópica de la lana de Nueva Zelanda, impiden la penetración de la suciedad y el polvo, manteniéndolos en la zona superficial, donde pueden ser limpiadas con facilidad utilizando un aspirador convencional.
Su resistencia a los pesos situados sobre la alfombra, evitan el emplastamiento ( apelmazamiento) que algunos objetos podrían ocasionarle, debido a la enorme capacidad de recuperación y elasticidad.
La lana, es capaz de absorber y purificar los agentes contaminantes presentes en el aire, mejorando notablemente el ambiente a ayudandonos a respirar mejor.